Carta al director publicada en La Segunda.
Señor Director:
El reciente CyberPolicy Sum-mit ha trazado una hoja de ruta crítica: Chile posee la infraestructura, pero urge consolidar una «República Digital». La modernización del Estado debe ser hoy una política de consenso transversal, entendiendo que el éxito no depende solo de leyes, sino de vencer una profunda resistencia cultural.
El mayor desafío nacional no es técnico, sino de alfabetización y gestión. Para que la identidad y el domicilio digital sean efectivos, el ciudadano debe percibirlos como llaves de acceso a derechos, no como cargas burocráticas. La soberanía de los datos es el bien jurídico que debe garantizar la confianza en este proceso.
Al poner la oficina estatal en el celular —dispositivo presente en el 99% de los habitantes—, el Estado cumple con su obligación de eficiencia y respeto al tiempo del ciudadano. El desafío actual es convertir esa visión en una realidad cotidiana que transforme, definitivamente, la relación entre el Estado y la sociedad.
Maricarmen Garrido Iracheta
Instituto Libertad



